Ahora, veamos cada uno de estos procedimientos:
Composición.
Composición manual. Es el método más económico, aunque el más lento, porque sólo se tiene que capacitar a un tipógrafo manual y no a un operador de una máquina. Es la técnica más usada en países en vías de desarrollo.
Monotipo. En él se emplea una pieza de metal para imprimir cada letra, lo que lo hace muy parecido a la composición manual. El monotipo está compuesto de dos partes: el teclado, donde se hacen las perforaciones en la cinta de papel, y el fundidor que moldea y funde las letras de acuerdo con la posición de las perforaciones hechas en la cinta.

Linotipo e intertipo. A través de estas máquinas se producen líneas completas de letras en lugar de una por una como se hace con los tipos individuales.

Fotocomposición. Se trata de un procedimiento donde, a través de un sistema electrónico, las máquinas reproducen la imagen de los caracteres que se han plasmado en una película o papel fotográfico con el orden deseado.
Desktop publishing. Combina una microcomputadora, programas de computación para dar orden a las palabras y formatear las páginas, y una impresora láser para componer las páginas en papel y que de ahí puedan ser tomadas por la cámara y transportadas a placas para impresión offset.
Ilustraciones en blanco y negro. Hay dos formas básicas de ilustraciones: los dibujos de línea, los que son completamente blancos o negros en cualquier punto de la ilustración, y las imágenes de tono continuo que pueden presentar diferentes tonos de gris, en el caso del negro, o cyan, magenta, amarillo y negro, para la impresión a color.
Impresión.
Estos son los tipos de impresión:
Impresión directa con tipos mecánicos (letterpress). En este tipo de impresión, se coloca la tinta sobre la superficie elevada de los tipos y se presiona el papel contra ellos.
Impresión litográfica o “planográfica”. No utiliza placas con superficies alzadas o elevadas, sino que se hace con placas planas. La más usada en la actualidad es la impresión offset.
Impresión sin presión. Emplea imágenes electrostáticas, el método más novedoso es el Xerox. Este procedimiento se utiliza para la impresión de pequeñas cantidades de ejemplares.
Serigrafía. Es una forma de impresión sencilla, pero no se utiliza para imprimir libros completos, sino más bien carteles o páginas a color. Aunque tradicionalmente en este proceso se utilizaba una pantalla de seda, ahora se hace con nylon, algodón, maya metálica, etc.
Encuadernación.
Luego de que las hojas salen de impresión, el siguiente paso consiste en doblar los pliegos que salen de las prensas y compaginar las hojas para que queden en el orden indicado, se fijan, se refilan las orillas y se les coloca una cubierta protectora, esto es la encuadernación.
Los tipos de encuadernación son los siguientes:
Encuadernación americana. Las hojas se cortan por los cuatro lados, se prensan y se les aplica pegamento.
Encuadernación rústica. Se cortan sólo por tres lados las hojas y en el lomo se hacen perforaciones dentro de las cuales el pegamento es prensado para unir las páginas.
Además de la encuadernación, se debe considerar cómo será la impresión de forros, qué materiales se emplearán, cómo será el diseño; todo esto con la finalidad de hacer el libro más atractivo.
Para terminar con este procedimiento de manufactura, el editor debe considerar también las cualidades del papel, además del tamaño de la hoja, para escoger el más adecuado para su libro: 1) los materiales con que fue fabricado; 2) el peso; 3) su opacidad; 4) su grosor; 5) si la superficie es adecuada para el tipo de impresión; 6) el color y su tendencia a cambiar con el tiempo; 7) el sentido del grano; 8) su calidad para ser doblado, y 9) su resistencia a rasgaduras.
Datus C. Smith: “7. Producción del libro: impresión y encuadernación”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991


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