¿Cuánto cuesta un libro?


El dinero está siempre presente cuando se hace un libro y se ofrece al público. El editor es quien dirige la ruta que ha de seguir el capital en este proceso: paga al autor, al traductor, al ilustrador, al editor, al fabricante de papel y a los publicistas, entre otros; además recibe pago de los libreros, de quienes compran el libro y de los que compran los derechos de éste. El objetivo principal de todos estos movimientos es reducir costos e incrementar los ingresos.
Hay un principio fundamental que rige el proceso de edición de un libro: los costos por unidad de libro se reducen drásticamente en la medida en que aumenta la cantidad de ejemplares impresos. Esta regla determina no sólo cuáles serán los gastos de producción, sino otro tipo de costos que surgirán a lo largo de este proceso.
Por lo general el único costo que conocemos relacionado con un libro es el que asigna una tienda para venderlo al público, pero éste es sólo una parte, quizá la última del proceso, entonces, ¿cuáles son todos los costos que están involucrados en la edición de un libro?
Los costos editoriales se clasifican en dos grupos: los de producción, que corresponden a la primera etapa, y los que determinan el número que ejemplares que se deberán imprimir.
Los costos de producción se dividen a su vez en tres categorías: 1) Los de preparación editorial, donde se incluyen los pagos al autor, dibujantes, correctores de estilo y diseñador; 2) Los de manufactura, como el pago a la imprenta, por el papel, tinta, tela, hilo y pegamento; 3) Los de comercialización y distribución son los que tienen que ver con el pago de los empleados que recogen los pedidos, empaquetan, cargan, etc.
En cuanto a los del segundo grupo, éstos también se subdividen. Se trata de los costos automáticamente variables y los no variables.
Los primeros se refieren a los costos que se incrementan de manera directamente proporcional al aumento del tiraje e incluyen el pago de los derechos de autor, los pagos a la imprenta, por los materiales que han de ser utilizados y por almacenamiento y empaquetado.
Los segundos, por su parte, no se ven afectados por el número de ejemplares que se editen. Éstos tienen que ver con la preparación editorial y de composición de editoriales. Otros gastos que se incluyen dentro de este rubro son los costos de promoción y los gastos generales fijos. Como son el pago a los empleados administrativos.
Esos son los gastos que debe sufragar una empresa editorial a través del editor. Ahora, ¿cuáles son los ingresos que se perciben?
Los ingresos se calculan con base en cuatro factores que son: el precio al público —que en nuestro país corresponde a cinco veces el costo por producirlo—, la cantidad de ejemplares vendidos, los descuentos a librerías y otros clientes y los costos eventuales de comercialización, como comisiones a representantes de ventas, deudas incobrables y gastos de envío.
Otras de las formas a través de las cuales una empresa editorial obtiene ganancias por la publicación de un libro es gracias al cobro que implica el poseer los derechos subsidiarios. Dentro de éstos se incluyen el cobro a otros editores por publicar el manuscrito, la concesión de derechos de traducción, el permiso para incluir en otras obras fragmentos de la obra y la autorización para comercializar productos relacionados con el libro.
Así que la próxima vez que veamos el costo de un libro en alguna tienda, recordemos que el dinero no sólo tiene que ver con ese aspecto, sino que esa cantidad representa sólo una parte del proceso de producción editorial.
Datus C. Smith: “3. Aspectos financieros”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.

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